domingo, 3 de junio de 2012

Ella & Louis


Música: Can't We Be Friends (Ella Fitzgerald & Louis Armstrong with the Oscar Peterson quartet - 1956)


 


Can't we be friends? / ¿No podemos ser amigos?

I thought I'd found the man of my dreams / Pensé que había encontrado al hombre de mis sueños
Now it seems, this is how the story ends / Ahora parece que así es como termina la historia
He's going to turn me down and say / Va a rechazarme y decirme
"Can't we be friends?" / ¿No podemos ser amigos?

I thought for once it couldn't go wrong / Pensé que por una vez no podia salir mal
Not for long, I can see the way this ends / No por mucho tiempo, puedo ver el modo en que esto termina
He's going to turn me down and say / Va a rechazarme y decirme
"Can't we be friends?" / ¿No podemos ser amigos?

Never again / Nunca más
Through with love through with men / con el amor, con los hombres
They play their game / Ellos juegan su juego
Without shame, and who's to blame? / sin vergüenza, y ¿quién tiene la culpa?

I thought I'd found a man I could trust / Pensé que había encontrado un hombre en el que podía confiar
What a bust, this is how the story ends / ¡Qué chasco!, así es como termina la historia
He's going to turn me down and say / Va a rechazarme y decirme
"Can't we be friends?" / ¿No podemos ser amigos?


I thought I knew the weight from the shaft / Pensé que tenía la sartén por el mango
What a laugh, this is how our story ends / Qué risa, así es como termina nuestra historia
I'll let her turn me down and say / Le dejaré rechazarme y decirme
"Can't we be friends?" / ¿No podemos ser amigos?

I acted like a kid out of school / Actué como un niño de escuela
What a fool, now I see this is the end / Qué idiota, ahora veo que este es el fin
I'll let her turn me down and say / Le dejaré rechazarme y decirme
"Can't we be friends?" / ¿No podemos ser amigos?

What should I give / ¿Qué podría yo dar
Though she gave me the air? / si bien ella me da el aire?
Why should I cry / ¿Por qué debería llorar
Heave a sigh and wonder why? / suspirar y preguntarme por qué?

I should have seen the signal to stop / Debería haber visto la señal de parada
What a flop, this is how the story ends / Qué fracaso, así es como termina la historia
I'll let him turn me down and say / Le dejaré rechazarme y decirme
"Can't we be friends?" / ¿No podemos ser amigos?

Can't we be? Can't we be?
Can't we be friends?


jueves, 31 de mayo de 2012

La Rebelión de las Masas I

 
La Rebelión de las Masas agrupa una serie de ensayos publicados por Ortega y Gasset en el diario El Sol entre 1926 y 1927. Si bien considero que, a mi modesto entender, los argumentos de Ortega pueden fácilmente resultar clasistas, elitistas o pretenciosos... y pese a que creo que a menudo se sale del tiesto y arroja balones fuera, demostrando que quizá no era tan culto como presume... creo que hace algunas reflexiones francamente interesantes que pueden ayudarnos a practicar la autocrítica.

A veces me sorprende cuán actuales resultan a veces textos de tiempos ya pasados, cuán visionarios. ¿Vivimos en una eterna rueca?




Dondequiera ha surgido el hombre-masa de que este volumen se ocupa, un tipo de hombre hecho de prisa, montado nada más que sobre unas cuantas y pobres abstracciones y que, por lo mismo, es idéntico de un cabo de Europa al otro. A él se debe el triste aspecto de asfixiante monotonía que va tomando la vida en todo el continente. Este hombre-masa es el hombre previamente vaciado de su propia historia, sin entrañas de pasado y, por lo mismo, dócil a todas las disciplinas llamadas «internacionales». 
[...]
La disposición de los hombres, sea como soberanos, sea como conciudadanos, a imponer a los demás como regla de conducta su opinión y sus gustos, se halla tan enérgicamente sustentada por algunos de los mejores y algunos de los peores sentimientos inherentes a la naturaleza humana, que casi nunca se contiene más que por faltarle poder. Y como el poder no parece hallarse en vía de declinar, sino de crecer, debemos esperar, a menos que una fuerte barrera de convicción moral no se eleve contra el mal, debemos esperar, digo, que en las condiciones presentes del mundo esta disposición no hará sino aumentar». 
[...]
El latín vulgar está ahí en los archivos, como un escalofriante petrefacto, testimonio de que una vez la historia agonizó bajo el imperio homogéneo de la vulgaridad por haber desaparecido la fértil «variedad de situaciones».

III, Prólogo para Franceses, 1936



Y es indudable que la división más radical que cabe hacer de la humanidad es ésta, en dos clases de criaturas: las que se exigen mucho y acumulan sobre sí mismas dificultades y deberes, y las que no se exigen nada especial, sino que para ellas vivir es ser en cada instante lo que ya son, sin esfuerzo de perfección sobre sí mismas, boyas que van a la deriva. 
[...]
Si los individuos que integran la masa se creyesen especialmente dotados, tendríamos no más que un caso de error personal, pero no una subversión sociológica. Lo característico del momento es que el alma vulgar, sabiéndose vulgar, tiene el denuedo de afirmar el derecho de la vulgaridad y lo impone dondequiera. 

 I, El Hecho de las Aglomeraciones
Primera parte, La Rebelión de las Masas



Vistos desde su altura, aquellos períodos preparatorios aparecen como si en ellos se hubiese vivido de puro afán e ilusión no lograda; tiempos de sólo deseo insatisfecho, de ardientes precursores, de «todavía no», de contraste penoso entre una aspiración clara y la realidad que no le corresponde. 
[...]
Un tiempo que ha satisfecho su deseo, su ideal, es que ya no desea nada más, que se le ha secado la fontana del desear. Es decir, que la famosa plenitud es en realidad una conclusión. Hay siglos que por no saber renovar sus deseos mueren de satisfacción, como muere el zángano afortunado después del vuelo nupcial. 
[...]
Ahora ya no sabemos lo que va a pasar mañana en el mundo, y eso secretamente nos regocija; porque eso, ser imprevisible, ser un horizonte siempre abierto a toda posibilidad, es la vida auténtica, la verdadera plenitud de la vida. 

 III, La Altura de los Tiempos
 Primera parte, La Rebelión de las Masas



Pero la verdad es estrictamente lo contrario: vivimos en un tiempo que se siente fabulosamente capaz para realizar, pero no sabe qué realizar. Domina todas las cosas, pero no es dueño de sí mismo. Se siente perdido en su propia abundancia. Con más medios, más saber, más técnicas que nunca, resulta que el mundo actual va como el más desdichado que haya habido: puramente a la deriva. 
De aquí esa extraña dualidad de prepotencia e inseguridad que anida en el alma contemporánea. Le pasa como se decía del Regente durante la niñez de Luis XV: que tenía todos los talentos, menos el talento para usar de ellos. Muchas cosas parecían ya imposibles al siglo XIX, firme en su fe progresista. Hoy, de puro parecernos todo posible, presentimos que es posible también lo peor: el retroceso, la barbarie, la decadencia. Por sí mismo no sería esto un mal síntoma: significaría que volvemos a tomar contacto con la inseguridad esencial a todo vivir, con la inquietud, a un tiempo dolorosa y deliciosa, que va encerrada en cada minuto si sabemos vivirlo hasta su centro, hasta su pequeña víscera palpitante y cruenta. De ordinario rehuimos palpar esa pulsación pavorosa que hace de cada instante sincero un menudo corazón transeúnte; nos esforzamos por cobrar seguridad e insensibilizarnos para el dramatismo radical de nuestro destino, vertiendo sobre él la costumbre, el uso, el tópico -todos los cloroformos-. Es, pues, benéfico que por primera vez después de casi tres siglos nos sorprendamos con la conciencia de no saber lo que va a pasar mañana. 
Todo el que se coloque ante la existencia en una actitud seria y se haga de ella plenamente responsable, sentirá cierto género de inseguridad que le incita a permanecer alerta. 

 IV, El Crecimiento de la Vida
Primera parte, La Rebelión de las Masas



El hombre-masa es el hombre cuya vida carece de proyectos y va a la deriva. Por eso no construye nada, aunque sus posibilidades, sus poderes, sean enormes. Y este tipo de hombre decide en nuestro tiempo. 

 V, Un Dato Estadístico
Primera parte, La Rebelión de las Masas


José Ortega y Gasset
El Sol, 1926


jueves, 17 de mayo de 2012

Sampedro


José Luis Sampedro: 94 años de experiencia, de serenidad, de clarividencia, de sabiduría, de optimismo, de juventud, de generosidad... en una entrevista por Iñaki Gabilondo. 
Interesantísimo en todos los sentidos, intenso, vital.

Capear el temporal.
Recreeación.
Otro mundo es seguro.

94 años... qué barbaridad...


Si tienes un rato, te lo recomiendo fervientemente.
Hay una esperanza.


sábado, 7 de abril de 2012

Mariposas


Un tema maravilloso de Pedro Luís Ferrer, para esta Primavera agradecida que tanto agradezco.


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Mariposa, me retoza
la canción junto a la boca
y tu imagen me provoca
florar en ti, mariposa.
Un lamento me reposa
como un mar de juramento:
en tu figura yo encuentro
la existencia de las flores
porque perfecta en amores
te siento como un lamento.


Mariposa, cual llorosa
canción que en ti se hace calma,
vienes calmándome el alma
con tu volar, mariposa.
La libertad de una rosa
es vivir en la verdad.
Bien sé que hay felicidad
en cada flor que te posas:
me lo dijeron las rosas,
eres tú su libertad.


Ay, mariposa,
contigo el mundo se posa
en la verdad del amor:
sé que en el mundo hay dolor,
pero no es dolor el mundo.




Soy tu amigo, soy testigo
de cómo sin daño vives:
eres la paz, tú persigues
al que te mata al amigo.
En tu dulzura me abrigo
y entrego mi mente pura:
así la vida me dura
eternamente la vida
y no hay una sola herida
que no te tenga dulzura.


Tu paz me llena, no hay pena
que pueda acabar contigo:
el amor es un amigo
que trae paz y que te llena.
Por mi aliento, cada vena
que por el cuerpo presiento
es como un sol que no intento
apagarlo con tristeza
porque pierde la belleza
del amor y del aliento.


Ay, mariposa,
contigo el mundo se posa
en la verdad del amor:
sé que en el mundo hay dolor,
pero no es dolor el mundo.  


domingo, 1 de abril de 2012

María


Esclava del prejuicio quiere ser libre 
y crecer en la solana de la ciudad, 
escondida en mi terraza. 
Porque su vida está prohibida 
yo quiero libertarla 
y que su aroma afrutado 
ocupe toda la casa 
y que su sombra picuda 
se dibuje a media tarde en el salón. 

Su nombre está escrito 
en las listas cristianas de la censura, 
y en las tablas de la ley; 
esa justicia añeja y leprosa, 
decrépita, 
que medra con la incomprensión. 

Y un espacio de tierra para ellas, 
y un espacio aéreo de luz 
para su hoja verde y fresca. 

Un tiempo de paz para mí, 
para cuidarte. 
Sin permiso del mundo, 
para fumarte; 
y colgarme de los anillos de humo, 
porque sí, 
por placer. 

Porque liberándote 
a ti a veces escapo yo, 
porque he aprendido sola 
que eres sana, 
que todo en ti me parece bueno, 
no quiero esclavizarte. 


Kayele
(Equilibrista en la Sombra, III)



Música: María, la Rumbera (Asurancethurix Park - Tiempo al Tiempo, 2008)



Sí, sí, sí, esta historia te la voy contar;
sí, sí, sí, es la historia de una planta más,
porque es esclava yo la quiero liberar;
ayúdame tú a darle espacio pa´ respirar.

Y digo no, no, no,está prohibida, no la voy cortar,
no, no, no, no es tan mala,te puedo demostrar
que cura el alma,el cuerpo y todo lo demás;
ayúdame túa darle sitio en esta ciudad.
Ayúdame tú,toma esta rumba, báilatela.

Está su nombre escrito
en las listas negras de la justicia,
en las tablas viejas
de la censura y la incomprensión.
Yo quiero liberarla
y que con su aroma ocupe la casa,
crezca en la terraza
o a la solana de mi salón.

Y un espacio de tierra
para crecer un espacio de aire,
paz para saber
que quiero cuidarte y nada más.
Pa´ fumarte, pa´ liberarte,
colgar del humo un solo estandarte,
el de tu hoja fresca
el de esa flor llena de aceite y sol.


 Kayele

miércoles, 28 de marzo de 2012

Delirios y Divagaciones de una Indignada: Mea culpa

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Yo no puedo imponer a nadie mis ideas, quién soy yo para ello; son mis ideas y lo más que puedo hacer es compartirlas. Yo pienso que el mundo es injusto, que está desequilibrado, que vivimos inmersos en un desorden ético, que ya nada parece importarle a nadie más que sí mismos y el vil metal. Si vivimos gobernados por políticos corruptos a los que bien poco les importa el devenir de nuestras vidas, o nuestras necesidades o nuestras inquietudes, sino que están más pendientes de conocer la opinión de los todopoderosos mercados, saber si los bancos e inversores varios se sienten cómodos, seguros y confortables, saber si los empresarios tienen alguna querencia o solicitud. Si yo me quejo con mis vecinos y amigos del bipartidismo y de la corrupción, y parece que estamos en total acuerdo, pero luego los ciudadanos, en concreto de este país, van en masa a votar a los farsantes, a los piratas y a los corruptos… que luego gobiernan, claro, e incluyo a todos ellos.

Si yo pienso que las películas que ponen en el común de los cines son una mierda, que la música que pinchan en las discotecas es una gran mierda, que el grueso de las novelas que se publican es una enorme bazofia, que la programación que ponen en la mayoría de canales de televisión es una basura al cuadrado; si pienso que la tiranía de la moda es un absurdo, que el comprar y gastar, el consumir por consumir es un completo despropósito. Si creo que las corridas de toros… esas sí que son una animalada, pero las entradas a las plazas ya se han vendido antes de que empiece la temporada. Si opino que la religión es un atraso y la Semana Santa un festejo para demostrar que realmente somos unos catetos, pero nuestro país se convierte esos días en una especie de tétrico crisol de oscurantismo barato que lo impregna todo y nos hace parecer un reducto tercermundista. Si te privatizan la luz, el teléfono, el gas, el agua… esas cosas de primera necesidad que el grueso de los mortales consume cada día para hacer su vida normal, y no hay movilizaciones masivas. Si, al fin y al cabo, nos estamos cargando el planeta, pero hay tanta gente que piensa que reciclar no sirve para nada, que tirar deshechos en el campo o la playa no es grave, que coger continuamente el coche, incluso para ir a comprar el pan, no tiene impacto ninguno, que tratar de gastar menos y economizar el consumo de energía es algo inútil… y consumen, consumen, consumen...

Si nos arrebatan los derechos laborales que se consiguieron a sangre y fuego, con mucho esfuerzo y mucha lucha, y la gente no sólo no se levanta en masa para protestar, sino que parece ni inmutarse… porque en general es suficiente con despotricar en el bar, mientras tomamos unas cañas y unas tapas.

Podría seguir durante mucho rato, pero la verdad es que después de analizar mucho la situación, he llegado a la conclusión de que debo estar equivocada, radicalmente equivocada, indefectiblemente equivocada. Después de mirar con atención a mi alrededor, de darme cuenta de que las estadísticas están en mi contra, de que en realidad el conjunto de las personas parece plenamente conforme con estas cosas, que no les crean ningún tipo de contradicción, de conflicto, que viven en paz consigo mismas, que no existe un afán generalizado de cambio…

Es evidente que estoy totalmente equivocada. Está claro que he caído en la necedad y en la soberbia de creer que tengo razón. Me he escollado en la ridícula tarea de debatir, de convencer, de hacer pensar, de buscar adeptos, cuando en realidad todo el mundo lo tiene todo tan claro… cuando parece diáfano, prístino, que yo he perdido la razón. El problema es mío, que no entiendo nada, que no he captado la esencia, que no he sabido comprender... que no sé vivir la vida. Qué arrogante, qué inepta, qué ilusa... ¿Qué sabré yo?

Es obvio, soy una inadaptada. Mea culpa.

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sábado, 17 de marzo de 2012

Escoriza

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A Benjamín Escoriza, quien fuera voz de Radio Tarifa, si aún pudiera, le diría:

Mi corazón palpita ahora que te digo adiós.
Que yo no quería que te fueses, pero sí que te quedases, ¡válgame dios, compañero!.
Se va la luna con las estrellas, vino la noche y te fuíste con ella.

Gracias por todos esos momentos de cantes y bailes, de alegrías.
Hasta siempre, ¡artista!.



Música: Tangos del Agujero (Radio Tarifa - Fiebre, 2003)




En una riá de lágrimas
la fuente fue y se llenó,
al pie de un arbol sin frutos
la fuente fue y se llenó,
su corazón palpitaba
cuando fue y le dijo adiós,
su corazón palpitaba
cuando fue y le dijo adiós.

Yo no quiero que te vayas
ni tampoco que te quedes
ni tampoco que te quedes,
yo no quiero que te vayas
ni tampoco que te quedes
ni tampoco que te quedes.

Su corazón va partido
por culpa de esa mujer,
su corazón va partido
por culpa de esa mujer.

Ahí va la luna con las estrellas,
viene la noche, me voy con ella.

Si quieres venir te vienes,
si quieres venir te vienes,
a dar una vueltecita
por los campos de laureles,
a dar una vueltecita
por los campos de laureles,
¡válgame dios compañera!
por los campos de laureles.

No puedo dormir,
si tu no estás a mi vera
yo me quisiera morir.

Se va la luna con las estrellas
viene la noche, me voy con ella.

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